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domingo, 7 de junio de 2009

Me dijo que no podía, pero no se, si tuviera ganas de verme dejaría todo, ¿o no? Pero, y entonces ¿por qué me provoca?, ¿lo hace para joder nada más?, uff! ¡lo odio!, yo lo quería ver. Perdí mi oportunidad, ya está, tengo que mover mi foco, cambiar de ambiente. Listo, con él ya está, chau, si igual ni me gusta tanto, ni que fuera el amor de mi vida, mi alma gemela, nada que ver.
¡Ay no!, pero ahora me voy a comer la cabeza, necesito mantenerme ocupada. No, no, no es este sábado precisamente uno para que me quede en casa. ¿Ver una película?, ¡no!, me pongo a llorar como una maricona sin un cuerpo al lado para acurrucarme. Definitivamente no.
¿Juntarme con una amiga a tomar algo?, imposible. ¿Y ponernos a hablar y a filosofar sobre relaciones humanas?, ¡no way! Me suicido a la media hora.
No, no salgo solo porque me invitó su amigo, no se si lo quiero ver igual. No, no me estoy vistiendo para en él, en absoluto. No, no es contraproducente salir con su grupo, yo necesito salir y ellos me invitaron, es simple, no hay que dar tantas vueltas.
¿Y si va?, ¿me dará bola?, y si no lo hace ¿qué hago? ¡Ay, no!, me muero, para eso prefiero que no vaya.
¡Qué ganas de verlo tenía! Lo bueno es que no me mintió el otro día, no tenía tiempo para mí y tampoco lo tuvo para sus amigos. Aunque no se, yo si se que él va a estar, hago lo imposible por verlo, no importa lo que pase después. Y si, pero los hombres no son así, yo porque me la paso esperando la oportunidad de cruzármelo, de provocar el encuentro indirectamente, porque directamente nunca digo nada.
Y por msn ¿le hablo?, no, mejor no, al menos no en este momento.
No, no, volvamos al principio, lo que tengo que hacer es cambiar de foco.

domingo, 1 de marzo de 2009

Uno que me emboba, con cada foto, un poquito más. Que me puede con esos ojos de nene chiquito y esa sonrisita pícara. El otro que me hace retroceder años en mis relaciones con el sexo opuesto. Que hace que de repente me encuentre teniendo celos por nada, que tiene ese no se qué que yo sola le veo y que me derrite por dentro, que me vuelve irracional, que no me deja más que ganas de verlo YA. Es la diferencia entre el “me encanta” y el “es que es él… es taaan…” (Dicho con una sonrisa y un brillo irreproducible en los ojos) que los hombres jamás van a entender.


Maldita manía de colgarme en Facebook, termino así, un domingo a las 12 am, con futbol de primera de fondo, filosofando sobre mis no-amores.