viernes, 13 de noviembre de 2009

Susanistas

Tras el caso de “El Ángel”, el niño de 13 años con más de 60 entradas a la comisaría, resurgió el susanismo en la sociedad. La reiteración del tema en los medios me obliga a pensar y repensar una situación que no termino de comprender. No logro encontrarle sentido a la lógica del “que los maten a todos”. ¿Quiénes son todos?, ¿se justifica semejante masacre?, comprendo que alguien a quien le acaban de matar a un familiar pueda decir que sí, pero razonándolo objetivamente pienso: ¿en serio hay gente que cree que los problemas de inseguridad se solucionan “matando a todos”?, ¿en qué momento se agotan los “todos”?
Se escucha demasiadas veces la expresión “uno menos”, cuando desde los noticieros informan que murió un delincuente. Pero, sincerémonos, ¿en serio alguien puede creer que por que asesinaron a un “chorro” hay “uno menos”? No entiendo como nadie piensa en las consecuencias. ¿Cómo creen que pueden reaccionar los familiares de ese chico que murió?, ¿creen que pueden respetar y valorar a la sociedad que los rodea cuando no sólo son excluidos constantemente del sistema sino que les roban la vida de un familiar y, encima, muchos se alegran por eso? Si nosotros –con nosotros me refiero a la gente de clase media con sus variantes y matices- que supuestamente somos gente educada con proyectos de vida, conciencia y valores morales –reitero, supuestamente- pedimos que maten a todos cuando algo nos sucede, ¿cómo podemos pensar que matándolos de a uno se va a ir reduciendo el número de delincuentes?
Cuando cada vez hay más barrios cerrados y más gente en la calle; cuando cada vez hay más excentricidades y más hambre; cuando cada vez hay más diferencias y se pretende terminar con ellas con planes trabajar –por los que se cobra un salario insuficiente y en los que además está incluida gente que no los necesita- y subsidios por hijo -de $180$-; no se puede creer que la solución a la inseguridad sea la muerte colectiva de los “chorros”, porque esa idea es –en mi humilde opinión- simplemente simplista.

6 comentarios:

O(ʜ)livia dijo...

la gente es incoherente y reduccionista.
como primer impulso te lo paso.
pero qué más da?
si te jode que te maten a alguien cercano... pensás que a otro no le jode que maten a "su" cercano?
obvio que la bronca está... pero media pila, habalamos de VIDAS!!! además, matando solo nos ponemos al mismo nivel de los que matan, a ese mismo nivel de mezquindad.
muy buen post, noe, opino tal cual.

DanielayeléN dijo...

había escrito un parrafo ASI de grande, pero se me borró, estoy indignada.
mas o menos decía algo así como que, habria que matarlos a todos, pero que TODOS sean quienes con ignorancia abren sus bocas y dicen idioteces porque hablar todavía es gratis.
Yo nunca cuando murió algún politico dije UNO MENOS, y bastante se llevan llenos los bolsillos, porque este páís no será rentable para un monton de cosas a los ojos de millones, pero a los ojos de los politicos que nos viven robando, parece que si.
Ojalá la diferencia de clases sería solo una cuestión económica, hoy en día quienes más excluimos somos nosotros mismos al negar la realidad en la que vivimos y que la gente como "el angel" también son personas.

Cuando nos veamos te cuento este mismo debate, pero adentro de un curso, en el que no me alce en armas como el de Ramayo, porque no tengo.

noelí dijo...

carmen de patagones dos! jaja. Porfi contame después, creo que te entiendo, aunque mi ámbito académico es distinto y por ahí no alcanzo a comprender el nivel del violencia que te puede llegar a agarrar.
En fin, tema para hablar no de esta manera... Nos vemos amiga!

DanielayeléN dijo...

Es lo mismo el lugar, la cosa es que hubiese sacado una 22 y cosha golda!

El campo académico es lo de menos, boludos hay en todos lados, está sumamente comprobado jaja

Nina Rouge dijo...

Tal cual la opinión de la "pequeñoburguesía" argentina, Noelí. Excelente conclusión: es una solución simplemente simplista. Pero al mismo tiempo entiendo que la gente piense de esa manera; los Susanistas no conocen mayormente los derechos y garantías consagrados en nuestra Constitución, los tratados de derechos humanos, las disposiciones del Código Penal, etc. Y no digo que el problema -que es estructural- se reduzca a las normas, pero es el tema que yo entiendo y conozco. Básicamente -y le guste a quien le guste- la pena de muerte no sólo está prohibida por nuestro ordenamiento, sino que ni siquiera es una pena.
En fin, sería bueno que dejemos de pregonar la horca y hagamos algo -aunque sea así de chiquito- para mejorar un poco nuestro alrededor y mitigar la exclusión que, en definitiva, es la principal causa de todos estos males no?
Me colgué. Punto final.
Besos!

Nina Rouge dijo...

Ay Dios mío! Hablo como dirigente piquetera!