domingo, 29 de agosto de 2010

Es un don dejarse llevar

El sábado me levanté y, contra todos mis pronósticos, no sentí ni un poquitito de culpa, ni me quise matar por lo que había hecho, ni me puse a pensar y a re pensar todo... Nada de eso pasó. Me levanté feliz, me sentía bien.
Al fin, después de tanto tiempo y de tantos consejos ajenos y propios pude dejar que fluya, me dejé llevar. Con la ayuda de un poco de alcohol extra, lo confieso, pero tomado intencionalmente (conozco mis limitaciones). Fui decidida, no me importaron las trabas, hice lo que quería y salió bien, por eso me levanté feliz.
Hoy, sin embargo, ya no fue lo mismo. Hoy vuelvo a necesitar respuestas, hoy vuelvo a necesitar saber, hoy vuelvo a necesitarlo a él.

Sí, ya sé, dejá que fluya noe... Let it be.



3 comentarios:

DanielayeléN dijo...

lo bueno a veces dura poco.
lo del sabado fue el primer paso, si dps de tanto hablar te sale para siempre, vas a ser más feliz... te lo garantizo!

te quiero mucho

DanielayeléN dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Princesa Roja dijo...

El mejor consejo, amiga bloggera, que te puedo dar(despues de meses de viaje y desconectada de ti y de todo), es lo que vos misma dijiste...

Let it be.-